Los problemas en el Norte Salteño tienen raíces antiguas y ramas que deben podarse

08/06/2017

 

Los productores de citrus y bananas del Norte de Salta: Orán, Colonia Santa Rosa y Embarcación siguen luchando para emerger de la caída que vienen arrastrando desde la década del ’90.

Inversiones perdidas, establecimientos cerrados, pérdida de mercados y de fuentes de trabajo, son sólo algunos de los efectos negativos que sufre el Norte oranenese, con efectos que se traducen en actividades controvertidas y hasta fuera de la ley.

Sin embargo, con esfuerzo y esperanzas, los productores insisten en lo que siempre hicieron: invertir, producir, crear trabajo digno y satisfacer demandas  comerciales, internas y externas.

Es de esperar que no vuelva la importación indiscriminada como en los ’90.

Y es de  esperar, también,  que esta realidad de nuestro Norte provincial sea tenida en cuenta por tres  Ministerios Nacionales: el de Producción y el de  Agroindustria, en consenso con el de Trabajo.

Porque la crisis económico-laboral a la que refiero, no es casual. Es consecuencia de políticas equivocadas que ahora resulta  muy oportuno corregir. Y de una vez para siempre.

Y no se puede dejar de mencionar los perjuicios económicos actuales que representan los problemas de transporte y logística para el traslado de la producción a los mercados, en manos  exclusivas  del transporte camionero, de  fletes con elevados costos que cada vez que aumenta el valor del combustible, también suben sin demora alguna. 

Y aquí es donde tampoco podemos  olvidar la vigencia del Plan Belgrano y asociarlo de inmediato con la recuperación de los ferrocarriles, que en nuestro Norte tienen un trazado inmejorable, pensado hace años con seriedad e inteligencia en la producción agrícola, ganadera, minera…

No debemos olvidar que el titular del Plan Belgrano a nivel regional es oriundo de la vecina provincia de Tucumán. Bueno, también hubiera sido lógico que el representante de Salta fuera  un salteño, de los muchos que hay estudiosos del tema transportes y logística, no sólo a nivel interno sino también con la mirada puesta en  los países limítrofes dentro del proyecto de integración subregional.

Proyecto originado en Salta a finales de la década del ´70, inspirado en la historia de la región desde la época colonial e independiente, de la mano de salteños comprometidos con el crecimiento económico y social.

La Cámara de Comercio Exterior de Salta fue la pionera, acompañada sucesivamente por los gobiernos provinciales.

Y hoy continúa en manos de los gobiernos subnacionales de la macro región del Centro Oeste Sudamericano. Dentro de la cual se destaca el CORREDOR BIOCEANICO DEL EJE DE CAPRICORNIO. Al cual tampoco se debe olvidar desde la metrópoli argentina, privilegiando otros ejes. Porque si siguen abandonando al Norte  con políticas centralistas, se rompen los ejes naturales de comunicación. Y eso no es bueno.

Además, los expertos lo aseguran: hay que enlazar el MERCOSUR con la ALIANZA DEL PACIFICO. El camino más corto es el del Eje de Capricornio, con el Ferrocarril Trasandino Norte  (Ramal C-14 de Argentina y Ferronor de Chile) y las Rutas provinciales y Nacionales que nos llevan a los puertos del Pacífico, en el Norte Grande de Chile.

Y todo esto debemos enlazar con  el tema del regreso de  nuestros comprovincianos que se vieron obligados al desarraigo por la falta de fuentes genuinas de trabajo.

Porque es  condición excluyente  para que ese regreso a la tierra  suceda: la industrialización de nuestras materias primas, aquí, al lado de donde se producen.

El tema no concluye aquí.

 

 

Ana Lorenzo

www.saltainternacional.com