El MERCOSUR en sus 26 años: Patrimonio, aprendizajes, opciones y perspectivas

 

19/06/2017.-

 

Revista PARLASUR – ARTÍCULO ACADÉMICO DE: Lincoln Bizzozero Revelez Profesor Titular Programa de Estudios Internacionales, Unidad Multidisciplinaria, Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República.

  1. Opciones en la actualidad del MERCOSUR

La actualidad del MERCOSUR está pautada esencialmente por una agenda externa positiva con un abanico de posibilidades y negociaciones (Unión Europea, Canadá, Corea, entre otros) y una regional cargada de debates polarizados sobre algunos temas como ser el de Venezuela, la redefinición de los alcances y objetivos del proceso regional y de las prioridades que visualiza cada Estado Parte.

Estas controversias sacan a luz algunas diferencias sobre el bloque regional y la orientación del proceso, sin entrar a sincerarse sobre cómo seguir y los instrumentos acordes para ello. En definitiva se trata una vez más del debate sobre el MERCOSUR en sí, el papel que pueda tener en la región sudamericana latinoamericana y con ello también en el sistema mundial (de comercio obviamente y también políticamente).

El debate actualmente se plantea entre un MERCOSUR de mínima, lo cual podría traducirse de diferentes maneras entre las cuales plantearse una zona de libre comercio o bien maximizar la apuesta regional del bloque en términos geográficos y también en la profundización de la propuesta (objetivos del Tratado).

Las opciones como se sabe no están dicotómicamente planteadas, aunque señalan diferentes prioridades y opciones. La opción de mínima la sostiene básicamente el actual gobierno de Brasil, aunque ha reivindicado el eje central con Argentina y, por ende, ha puesto límites a una dilución del bloque.

La opción de maximizar el MERCOSUR a través de un salto en ampliación y profundidad, se vincula con la propuesta que recientemente manejó el Banco Interamericano de Desarrollo, en su Asamblea anual realizada en Asunción, de crear un Área de Libre Comercio de América Latina y el Caribe. La propuesta se solventa en el contexto internacional actual de proteccionismo de los países desarrollados y de la erosión que ha tenido el multilateralismo y las negociaciones de la OMC por el incremento de contenciosos geopolíticos y geoeconómicos.

En esa dirección apunta la aproximación del MERCOSUR con la Alianza del Pacífico y la evolución de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Sin embargo, el tema no se reduce solamente a generar algo nuevo en el marco de las distintas instituciones creadas, sino también de visualizar el MERCOSUR en sí, su potencial, objetivos y definiciones.

En definitiva, la actualidad del MERCOSUR no es solamente una cuestión de inserción internacional, sino también de recorrido, de patrimonio generado y de aprendizajes. Es a partir de eso que se pueden extraer las enseñanzas y plantearse el impulso necesario en el marco de los objetivos.

  1. Patrimonio y aprendizajes

Referirse al patrimonio del MERCOSUR es considerar al menos dos temas: los antecedentes que llevaron a su creación y al recorrido realizado. Los factores que obraron como antecedentes del proceso posibilitan visualizar su pertinencia y realidad actual.

Entre los antecedentes se ubican algunos núcleos temáticos presentes en la gestación del MERCOSUR: la democracia como valor; la paz como objetivo a preservar; la aproximación entre Argentina y Brasil para terminar con el cisma colonial y posibilitar un eje de referencia en América del Sur y en el Atlántico Sur de América. Además estuvo desde el inicio del MERCOSUR, la convergencia de las políticas exteriores en definir un margen de autonomía y de inserción económica y política al impulso proveniente de los países desarrollados. Estos ejes temáticos han estado presentes durante el proceso y han sido reivindicados por los gobiernos y organizaciones políticas y sociales, con diferentes énfasis.

Esos temas que conforman parte del patrimonio han sido objeto de fuertes debates coyunturalmente como fue en el caso de Paraguay con la aplicación del Protocolo de Ushuaia y lo es Venezuela en el presente. Lo importante es que estos ejes temáticos, independientemente de la coyuntura, son parte del proceso regional y los propios actores políticos y sociales los tienen incorporados y reivindican los mismos. El patrimonio en el recorrido del bloque regional se encuentra en distintas manifestaciones y resultados alcanzados en el plano político, social y comercial. Además de los buenos resultados en la interdependencia económica entre los países y la conformación de una zona de libre comercio en la década del noventa, se posibilitó un marco de cooperación y negociación entre los Estados Parte, la definición de una red institucional sui-generis; la conformación de un Parlamento regional con espacio para continuar avanzando en su ámbito de competencia, la concreción de un Fondo Estructural y de otros fondos específicos para incentivar o impulsar sectores, la consideración de la dimensión social y de la participación de regiones, ciudades y organizaciones de la sociedad civil, la inclusión de los derechos humanos y de la memoria colectiva por los delitos de lesa humanidad con un alcance regional. El patrimonio del bloque no se limita a esta consideración macro-regional. Hay sectores que han logrado concretar objetivos relevantes, como ser el de educación superior con un mecanismo de acreditación regional. Los aprendizajes se ubican en otros entornos y atañen resultados y evaluaciones de las distintas etapas del proceso regional.

Esas distintas etapas vinculadas a Programas de Trabajo en perspectiva regional (transición, consolidación, agenda 2000, Lincoln Bizzozero Revelez Profesor Titular Programa de Estudios Internacionales, Unidad Multidisciplinaria, Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República. relanzamiento, Programa de Trabajo 2004-2006) y a prioridades temáticas en perspectiva político e ideológica (temas económico-comerciales en la década del noventa y socio-políticos en primera década del siglo XXI hasta hace pocos años) han dejado aprendizajes diversos como parte del desarrollo de un proceso.

  1. Perspectivas hacia los 30 años

El aniversario de una organización posibilita reflexiones sobre el recorrido, los objetivos alcanzados, sobre el momento presente y la propuesta con vistas al futuro. En términos sistémicos el debate planteado entre el MERCOSUR de máxima o de mínima es un aspecto de la cuestión. Lo otro, que resulta fundamental es qué MERCOSUR se quiere y retomar el debate sobre las prioridades de la agenda regional. Hay temas que siguen estando en la agenda regional y donde la participación de instancias como el PARLASUR resulta ineludible.

El propio Parlamento tiene compromisos con la definición del alcance posible en el ámbito de competencia. En definitiva, hay una agenda de los actores mismos del MERCOSUR en distintos niveles. Lo otro es ubicar el bloque MERCOSUR en la construcción regional latinoamericana (y caribeña).

Sea de máxima o de mínima, vamos a tener que acostumbrarnos a un regionalismo de distintos alcances regionales (América del Sur, América Latina y Caribe). Para ello las distintas instancias regionales deberán crear mecanismos interinstitucionales de comunicación, cooperación y reflexión. Y en esas distintas proyecciones regionales, el MERCOSUR podrá aportar desde el patrimonio generado y desde los propios actores a través de los distintos ámbitos del tejido institucional.